viernes, 13 de noviembre de 2009

Y ahora la ley de calidad... otra vez


Mira que estoy protestón últimamente.
Creo que me estoy haciendo viejo.
Nos intentan colar una ley de calidad que hace más aguas que el Titanic. Por fortuna, no la imponen por la fuerza, que es lo próximo que va a pasar, sino que la someten a votación en los institutos.
Para el que no esté familiarizado, la dichosa ley consiste (grosso modo) en que entre todos los miembros que formamos parte de un centro escolar nos comprometamos a mejorar la calidad de la enseñanza.
Guau.
¡Qué idea tan maravillosa!
No sé cómo no se me ocurrió a mí antes.
Sólo hay un pero. No sé qué es eso de "mejorar la calidad de la enseñanza".
¿Tal vez mejorar los resultados de las pruebas de diagnóstico?
¿Tal vez avanzar en las estadísticas que nos ponen en la cola de Europa, en la cola de España y en la cola de cualquier cosa con la que nos comparen?
Según la dichosa ley, si conseguimos eso, recibiremos una gratificación económica.
Ehhhhhh. Eso tiene nombre. Lalalalallaralallalalará. Algunos lo llaman incentivo. Otros lo llamamos intento de... empieza por SO y termina por NO.
En resumen, si apruebo a más gente, cobro más. Si falto menos a clase, aunque tenga la gripe A, cobro más. Si convenzo a los padres para que vengan cuatro veces por trimestre en vez de dos (aunque no tenga nada nuevo que decirles), cobro más.
Aunque claro, si cobramos significará que tenemos la culpa de todos los males de la enseñanza, pues estaba en nuestra mano mejorar la enseñanza y sólo lo hemos hecho a cambio de dinero.
Para presionarnos y que aceptemos, nos aprietan con medidas discriminatorias incluso para el alumnado, como esa en la que dicen que ampliarán la plantilla de profesores en aquellos centros que acepten el plan.
Si aceptamos, obtenemos mejoras laborales.
Si aceptamos, obtenemos mejoras económicas.
El plan perfecto de no ser porque, señores, además de no ser tontos, SOMOS PROFESIONALES.
Cumplan lo que se les lleva tiempo demandando. Bajen la ratio en las aulas o aumenten el número de profesores. No desvíen más la atención de todos, culpándonos a nosotros, que somos los que peleamos todos los días con un sistema penoso. La calidad no se mejora rellenando informes. La calidad no se mejora aprobando a niños de manera gratuita para que los resultados sean mejores que los del año pasado.
Por eso y mucho más, aquí hemos votado que NO, igual que el año pasado, igual que el año anterior. No entiendo por qué insisten cada año en que votemos un plan al que nos negamos año tras año. No entiendo cuántas negativas necesitan para darse cuenta de que no queremos ni las condiciones ni el dinero.
Y si alguien vota que SI, que no me joda, es la pasta lo que le mueve. Sin pasta no habría votos positivos, pues nadie cree en semejante plan basura.
Cada uno que haga examen de conciencia.
Yo voto que NO, pero (y aquí me expongo a que mi amigo Paco me critique por hablar mal), a la mierda los del SI.

El lunes entraré en clase, y enseñaré, que es lo que me gusta hacer.

12 comentarios:

paco dijo...

te salvas de la critica porque escatológicamente hablando has sido correcto... si algo huele hay que mandarlo a su lugar.. lo que no tengo tan claro es el "que no me joda..." no veo bien el contexto.. me pierdo

Asdi dijo...

Ufff, desde luego la educación va cada vez a peor. Y lo que es más horrible es que haya gente que pierda sus principios por dinero. Esos son los profesores que no tienen verdadera vocación ni amor por su trabajo.

Siga usted con su ánimo, que no hay nada mejor para un profesor que ver a sus alumnos aprendiendo sus enseñanzas, en vez de poder comprarse un coche más caro :)

[Y puestos a elegir años, prefiero mi año pasado. Ése sí que fue la leche xDDDDD]

Manuel Amaro dijo...

Paco... no tiene gracia salvarse de la crítica. Lo de "escatológicamente" sí que es una palabrota. Un abrazo.

Asdi... tengo un ZX con 13 años que se resiste a morir. Está visto que moriré pobre y mis herederos se forrarán con mis escritos. Joder.

María dijo...

Y lo peor de todo no es que haya gente que se venda (y no hace falta decir que la hay...mucha), sino que traten de engañarnos con argumentos eufemistas intentando hacernos pensar que las personas con principios y consecuentes somos no menos que tontos por no acceder a ganar dinero con papelelos que, según ellos, ya estamos haciendo...tontos aquellos que votan con esa idea y no se leen la letra pequeña...o peor, los que aún leyéndose la letra pequeña siguen defendiendo lo indefendible...y dejo de escribir porque a mí también me van a echar del cuerpo...

Alea dijo...

Ole ahí! los de educación no dejarán de dar por culo nunca, y nunca se enterarán de que es lo que necesitan los enseñados...qué catástrofe...

Sara Serrano Amaro dijo...

jajajaja
¿Por qué tanto pesimismo y tantas quejas de todo?
ALEGRÍA!

spqr dijo...

No puedo estar más de acuerdo. Tú has mandado a la mierda a los que votan que sí al soborno (hablemos claro). Yo pienso que cuando uno se vende por dinero, eso tiene un nombre, y aquí lo que han vendido unos pocos es su dignidad.

Sara Serrano Amaro dijo...

ah PÁSATE POR MIS DOS BLOGS!
he actualizado!:)

Kim Basinguer dijo...

¿Pero eso de aprobar a los niños gratis no es lo que hacen ya las universidades privadas desde toda la vida?
¿que hacen los padres cuando tienen dinero y su hijo es un vago?
LLevarle a una privada, porque como pagan...¿O es que todos los hijos de los ricos que van a la univeridad son lumbreras como la princesa Doña Elena?

El Juan Pérez dijo...

La enseñanza es un mito, hombre de Diossss!!!
Coje el dinero y corre!
(Yo voto que no pero por joder).

Manuel Amaro dijo...

María... no te envenenes, que al final todo va a seguir igual.

Alea... ay, y que lo digas tú...

Sara... no puedo estar alegre con esta tos mortífera. Voy a tus blogs!!!

Spqr... alguien que me entiende.

Kim Basinguer... esto no es la privada. Y espero que no se convierta en la privada.

JuanPerez... eres un enseñador nato. Basta entrar en tu blog para darse cuenta. Un abrazo killer.

irene dijo...

Probablemente crean que el que la sigue la consigue, pero me parece estupendo que haya personas coherentes, si en algo no se está de acuerdo, o huele mal, lo mejor es decir NO. Siempre he sentido mucha admiración por los que se dedican a la enseñanza, creo que es una profesión por la que hay que tener mucha vocación, de lo contrario... yo, al menos, moriría en el intento.
Muy bien, Amaro, un beso.