lunes, 8 de junio de 2009

28 de acertijos

Hoy he empezando a contar la probabilidad en clase (con el claro objetivo siempre de quitar las ganas de jugar a cualquier cosa que suponga apostar), y les he planteado a los alumnos el conocido problema de las tres puertas, con el que me gusta explicar lo que se nos puede nublar el raciocinio ante situaciones un tanto complejas.

El juego es el siguiente:
Soy el presentador de un conocidísimo concurso de televisión en el cual tú, queridísimo lector, eres el concursante que ha llegado al panel final.
Te ofrezco tres puertas, numeradas con los números 1, 2 y 3. Te digo que detrás de una de ellas hay un coche y un ejemplar de Fobos, y detrás de las otras dos no hay nada.
Tú eliges una puerta, la que quieras, por ejemplo la número 1, y acto seguido yo (que sé dónde está el coche) abro la puerta número 3 y te muestro que allí no estaba el coche.
En resumen, te quedan dos puertas, y te ofrezco algo que seguramente te descoloca:
-¿Quieres cambiar de puerta, o prefieres seguir con la que habías elegido?

Tú decides. Hagas los que hagas, necesito una justificación razonable.
Un libro y un coche están en juego.

Ah, y por una vez, revelaré la solución en la próxima entrada. Creo que este juego merece la pena.

11 comentarios:

sara serrano amaro dijo...

hay un 50% de probabilidad, no?

María A. dijo...

Bueno, tengo que decir que me parece que esto tiene truco...quizás porque suelo ser una pensadora demasiado enrevesada...a priori se me ocurre:
1) Quedarme con mi puerta porque el hecho de que me ofrezcan cambiarla me hace pensar que "quieren" que la cambie, ya que he escogido bien desde el principio.
2) Cambiarla porque todo es una maniobra de despieste y quieren que piensen en la opción 1 para que caiga en la trampa y finalmente decida quedármela cuando realmente no está en mi puerta.
3) Echarla al pito pito gorgorito...de pequeños siempre nos iba bien...

En fin, he escogido la tercera opción y me ha salido que cambio de puerta...?¿?¿?¿?

Asdi dijo...

Oh, Dios, este problema está en mi instituto puesto! Pero no viene la solución [obviamente xD]
Leí que era algo de un 75 por ciento o un 60... ya le echaré un ojo.
Y le pido que me conceda hasta el lunes, que termino los exámenes y podré volver a ser persona, para llevar a cabo semejante quebradero de cabeza jajajajajajajaja

Saludos, señor Amaro ^^

cristina cruz garcia y merche sanchez fortis dijo...

habria 33.3 % en las tres puertas pero cuando descartes una quedaria 33,3% en la puerta elegida y un 66.6% en la otra seria mejor cambiar :)
provabilidad

alberto dijo...

Pues me he quedao en blanco...

alea dijo...

hoy en religion he hecho el experimento con 3 papelitos y una amiga y me ha salido! me he llevado el premio! jajaj
que guay esto de la probabilidad!=D

Manuel Amaro dijo...

Sara... como bien sabes ya, no. XDXD

María... ya sabes que yo siempre juego al despieste, jejejeje.

Asdi... ya mismo es lunes y sigo sin respuesta!!!

Merxe y Cris... aparte de que proBabilidad es con b, veo que os habéis aprendido bien la lección.

Alberto... te han abducido??? Tú en blanco?

Alea... podrías haber fallado, pero lo lógico es que ganes más veces de las que pierdes. Bienvenida al fascinante mundo del engaño.

Kim Basinguer dijo...

Yo me quedo con la que he elegido desde el principio,cambirla me debilita, y demuestra mis dudas en la elección primera.La probabilidad es de 50%.

Asdi dijo...

Vale, ya.

A ver. Antes de abrir nada, cada puerta tiene un 33% de posibilidades de ser la correcta y un 66% de ser falsa. La puerta que se abre resulta ser falsa, lo cual nos deja dos puertas, primero con un 33% de posibilidades de ser la correcta, ahora queda un 50%, o es o no es (He ahí la cuestión)
Así que yo me quedo con mi puerta, que ya he pensado mucho y no se me ocurre nada más coherente xD

Saludos, señor Amaro :)

alberto dijo...

Después de pensarlo 5 segundos, el tiempo que me daría el presentador, me quedo con mi puerta y el motivo es: La primera decisión casi siempre es la más acertada. No vale para las clases de probabilidad pero sí para tomar decisiones ante la vida.

Un abrazo,

Mery dijo...

Yo no contesto, que ya me lo sé.
Eso me libra...
Un beso, que hace tiempo que no actualizabas.