martes, 7 de abril de 2015

DE "DIOSES Y CORDEROS": SUJETO DARWIN


Mucho es ya el camino recorrido por este relato pequeño (apenas cuatro páginas) que escribí originalmente pensando en el Killer Toons n.4 especial terror, aunque ya por aquel entonces sabía cómo encajaría en mi proyecto de puzzle literario "Dioses y corderos".
Al relato corto le siguió, de forma casi simultánea, el cortometraje dirigido por el Sur Producciones y protagonizado por Fernando Coronado (en el centro en la foto), y el cómic dibujado por Miguel Ángel Cáceres. La primera adaptación contó con el guión adaptado de Fernando Sánchez (a la derecha en la foto), y con alguna metida de zarpa por mi parte. En la adaptación al cómic, el guión lo firmé yo por completo, y apareció en la revista de culto KillerToons-Exhumed movies en el año 2014. 
Si alguien quiere ver el corto, puede hacerlo pinchando AQUÍ.
De esta forma, puedo presumir de que mi historia de género Z se esté moviendo en tres formatos artísticos diferentes. Si la convertimos en obra de teatro, rizamos el rizo.
En cada de los formatos hay pequeñas variaciones, y particularmente yo le tengo especial debilidad al cómic, mucho más escueto en los diálogos pero con un potencial visual absolutamente imprescindible. Podéis ver algunas imágenes en un post que hice hace unos meses. Pinchad aquí.
¿Y de qué trata esta historia, si es que aún anda por ahí algún despistado que no haya oído hablar de ella?
Un hombre despierta aturdido en el interior de un foso profundo lleno de cadáveres. Sabe que no tardarán mucho en resucitar y ponerlo en peligro, pero no hay escalerilla ni forma de salir de allí.
Os dejo un fragmento:

La escena era desconcertante, aunque en cierto modo familiar. Había visto algo parecido más de una docena de veces, pero nunca desde semejante óptica. Se incorporó, manteniendo el equilibrio encima de un muerto, y contempló con horror aquella fosa común de más de veinte metros de longitud. Intentando recordar cómo diablos había llegado hasta allí, se dijo a sí mismo que no tenía mucho tiempo antes de que aquel lugar se convirtiera en un hervidero de hambrientas criaturas con un único tentempié para repartir.

Cuidadito con este relato, querido lector. Es pequeñito pero tiene pegada. Además, si ya lo habías leído antes, no dejes de releerlo, porque Sujeto Darwin es algo que va mucho más allá de su propia historia, y ya sabes que en este libro los detalles son los salientes de las piezas del puzzle. Todo cuenta. Después de terminar "Dioses y corderos" entenderás muchas más cosas, porque aunque Sujeto Darwin no es el último relato del libro, sí que es el último en la línea temporal rota de la novela.
Ah, se me olvidada. El cómic ya ha sido traducido al inglés y está probando suerte más allá del charco. ¿Quién sabe...?